Es un proceso crónico de etiología desconocida, caracterizado por dolor músculoesquelético difuso en ausencia de alteraciones osteoarticulares objetivas, así como rigidez y fatiga crónica de tal entidad que impactan de forma intensa en la vida cotidiana del paciente, a tal punto que con frecuencia desarrolla, probablemente de forma secundaria, síntomas de índole emocional, como ansiedad, angustia, insomnio y depresión.